Eso es más bien una consecuencia de tu visión polarizada de las cosas. Esto no es un partido de fútbol, así que ese terreno de fanatismo mejor juégalo con otros.
En el caso de Boric, recibió un escenario con mayor deuda (como % del PIB) y un precio del petróleo más alto. Optó por usar el MEPCO y luego tuvo que ir administrando las cuentas como pudo hasta normalizar las lucas (repito: el MEPCO no es un subsidio; lo que genera es presión en el flujo de caja). Por eso, ese panfleto de “la culpa es del Boris” se oxida rápido. De hecho, capacidad de endeudamiento hay de sobra, incluso más que en el gobierno anterior.
¿Y por qué endeudarse? Porque el impacto del petróleo en la inflación es transversal: encarece prácticamente todo y hace mucho más cuesta arriba la vida para la gente, especialmente considerando que, a futuro, los precios no van a bajar. La función de un gobierno es priorizar el bienestar de su población, no cuadrar un Excel perfecto. Y sumale que afuturo podras ir pagando el gasto cuando el petroleo normalice su precio.
Por último, dentro de la crisis me parece que el principal problema en el que se mete Kast es la inconsistencia. Ha lanzado medidas a montones (esa idea de “inundar la zona”, como le bautizaron), pero entre medio impulsó varias que benefician derechamente al 1%: impuesto a la herencia, rebaja del impuesto corporativo, rebaja del IVA a terceras viviendas, aumento de sueldo del presidente, ministros y asesores, etc.
Entonces, el mensaje actual de austeridad y de “apretarse el cinturón” suena a mal chiste: a que la crisis —primero inventada, ahora real— la terminan pagando los que menos tienen. Ese mensaje erosiona su base de apoyo y, más rápido de lo que pensaba, lo va a dejar reducido a su 30% más fanático y nada más.