- Se incorporó
- 30 Abril 2004
- Mensajes
- 2.236
Si, la razón es la IA, pero va más allá de eso.
Es el concepto de "computación colaborativa" y de "vida automatizada por inteligencia artificial" lo que se está convirtiendo en la visión para los próximos 3 a 5 años.
El tránsito es doloroso, porque en el tiempo en donde esta superinteligencia se está desarrollando, están pasando cosas que afectan el día a día del ser humano, y su capacidad de sobrevivir:
- Se están eliminando trabajos: y esto es verdad, y lo curioso es que las mismas empresas, en su pensamiento de eficiencia o visión cortoplacista, insisten en la implementación de la IA que necesiten, con el fin de hacer el trabajo mejor, o más fácil, o más rápido; y lo están logrando
- Se está rompiendo el acceso a lo "poco que va a estar quedando" de la computación personal: concretamente, el acceso a dispositivos como computadores y teléfonos, necesarios para desenvolverse en el mundo "híbrido" de hoy, se está tornando financieramente imposible por el alza de costos
- La incertidumbre personal, social y política de no saber hacia donde está transitando la humanidad y que nos depara el futuro frente a esta automatización inminente de todo
Los protagonistas de la historia nos describen el futuro inmediato como una "era de abundancia", en donde habrá más para ofrecer que para comprar. En donde supuestamente el dinero no va a significar nada. Y en donde la automatización digital cubrirá todas nuestras necesidades del día a día. Vemos desde autos que ya se manejan absolutamente solos en ciertas partes del mundo, hasta chatbots que cambiaron por completo la forma de educar a niños, adolescentes y adultos.
Yo al menos pienso todos los días y ya me cuestiono que ocurrirá en los próximos años con todos nosotros. Tengo una hija de 13 años y me aterra lo que se viene por delante.
Antes, la vida era simple: nacias, estudiabas, te formabas, obtenías una profesión o buscabas tu propio oficio, y te desarrollabas en la vida (en la medida de que te diera oportunidades y las aprovecharas; una mezcla entre suerte y esfuerzo). En el intertanto, lo de siempre: niñez, juventud, adultez, con todo lo que lleva. Y luego envejecías, el sistema te dejaba afuera (o quedabas dentro si eras lo suficientemente excepcional para mantenerte en pie), finalmente jubilabas, y esperabas la muerte cómoda (o incómodamente).
Ahora, ¿que ocurrirá con nosotros, que transitamos entre los 40 y 50 años hacia un mundo en donde no se sabe que cresta va a pasar con nuestros trabajos u oficios, con nuestra forma de obtener las cosas, y la forma en que la sociedad sobrevive?
Y no hablo de lo peligroso de lo que sería que la superinteligencia tomara control de la humanidad por A, B o C motivo. Todavía mi mente está tratando de entender como eso podría pasar. Hablo simplemente de las consecuencias de la "supuesta abundancia" que se nos viene.
Al menos yo, miro el futuro con pavor. Y no tanto por mi, sino que por mi hija, porque todo lo que he podido aprender en la vida, observar o incluso obtener, no se lo puedo traspasar como enseñanza.
Porque no sé lo que va a pasar....
Miedo. En serio.
Es el concepto de "computación colaborativa" y de "vida automatizada por inteligencia artificial" lo que se está convirtiendo en la visión para los próximos 3 a 5 años.
El tránsito es doloroso, porque en el tiempo en donde esta superinteligencia se está desarrollando, están pasando cosas que afectan el día a día del ser humano, y su capacidad de sobrevivir:
- Se están eliminando trabajos: y esto es verdad, y lo curioso es que las mismas empresas, en su pensamiento de eficiencia o visión cortoplacista, insisten en la implementación de la IA que necesiten, con el fin de hacer el trabajo mejor, o más fácil, o más rápido; y lo están logrando
- Se está rompiendo el acceso a lo "poco que va a estar quedando" de la computación personal: concretamente, el acceso a dispositivos como computadores y teléfonos, necesarios para desenvolverse en el mundo "híbrido" de hoy, se está tornando financieramente imposible por el alza de costos
- La incertidumbre personal, social y política de no saber hacia donde está transitando la humanidad y que nos depara el futuro frente a esta automatización inminente de todo
Los protagonistas de la historia nos describen el futuro inmediato como una "era de abundancia", en donde habrá más para ofrecer que para comprar. En donde supuestamente el dinero no va a significar nada. Y en donde la automatización digital cubrirá todas nuestras necesidades del día a día. Vemos desde autos que ya se manejan absolutamente solos en ciertas partes del mundo, hasta chatbots que cambiaron por completo la forma de educar a niños, adolescentes y adultos.
Yo al menos pienso todos los días y ya me cuestiono que ocurrirá en los próximos años con todos nosotros. Tengo una hija de 13 años y me aterra lo que se viene por delante.
Antes, la vida era simple: nacias, estudiabas, te formabas, obtenías una profesión o buscabas tu propio oficio, y te desarrollabas en la vida (en la medida de que te diera oportunidades y las aprovecharas; una mezcla entre suerte y esfuerzo). En el intertanto, lo de siempre: niñez, juventud, adultez, con todo lo que lleva. Y luego envejecías, el sistema te dejaba afuera (o quedabas dentro si eras lo suficientemente excepcional para mantenerte en pie), finalmente jubilabas, y esperabas la muerte cómoda (o incómodamente).
Ahora, ¿que ocurrirá con nosotros, que transitamos entre los 40 y 50 años hacia un mundo en donde no se sabe que cresta va a pasar con nuestros trabajos u oficios, con nuestra forma de obtener las cosas, y la forma en que la sociedad sobrevive?
Y no hablo de lo peligroso de lo que sería que la superinteligencia tomara control de la humanidad por A, B o C motivo. Todavía mi mente está tratando de entender como eso podría pasar. Hablo simplemente de las consecuencias de la "supuesta abundancia" que se nos viene.
Al menos yo, miro el futuro con pavor. Y no tanto por mi, sino que por mi hija, porque todo lo que he podido aprender en la vida, observar o incluso obtener, no se lo puedo traspasar como enseñanza.
Porque no sé lo que va a pasar....
Miedo. En serio.