Igual primero encuentren al cabecilla de los bots de izquierda, y ahí se empata (o suma, diría yo). Hoy, el mundo Kast ha quedado desenmascaró en su abuso de las RRSS como herramienta de odio, cosa que suma al facismo de sus seguidores. Nada nuevo, pero es bueno que se trasparente el cero...